CUATRO SIGNOS CLAROS DE QUE TU MATRIMONIO ESTÁ MUERTO
Cuando un matrimonio se inicia lo normal es que se piense en una relación activa, feliz y exitosa para ambas partes. Es decir, hay un proyecto de vida en común que ambos cónyuges tratan de desarrollar de la mejor manera posible.
Sin embargo, en muchas ocasiones el matrimonio no es tan dichoso y los cónyuges inmersos en sus constantes discusiones
no son capaces de ver que la relación está en una crisis seria y continuada, que su matrimonio es una ruina; y todo ello pese a que existen signos evidentes de que la relación está muerta.
A continuación vamos a darte cuatro señales claras que pueden determinar el que veas con claridad que tu matrimonio
puede estar finiquitado.
1. Falta de sexo entre los miembros de la pareja
Para una gran cantidad de personas, el sexo dentro del matrimonio es un condimento importante de su relación. Esas parejas que antes disfrutaban de forma frecuente en su relación conjunta ahora
comienzan a evitarse mutuamente como apestados.
Lo peor no es esta falta de comunicación, sino que no hay signos de reconciliación tras las quejas y peticiones de uno de los miembros del matrimonio. Esto es una evidencia clara de que tu matrimonio puede estar muerto.
2. Los secretos
Normalmente en una pareja, y más cuando hay una
relación matrimonial cordialmente establecida, existe una complicidad por la que se comparte y discute cada asunto, aunque este sea de poca trascendencia.
Si tu pareja no comparte en estos momentos ningún tipo de información, es evidente que no confía en ti. Esta falta de comunicación entre ambos es un claro indicio de que vuestra relación camina hacia su fin.
3. La rabia ante cualquier situación
Si ambos miembros del matrimonio
dialogan sobre cualquier asunto de la vida de forma cordial ello es
indicativo de un matrimonio sano. Cuando la más pequeña palabra o corrección puede desembocar en una
violenta discusión, bien sea verbal o física, ello evidencia que el matrimonio
está gravemente enfermo.
Cuando los miembros de la relación no pueden controlar sus palabras y su ira, cualquier pequeña discusión que en otros supuestos no tendría importancia puede desembocar en serias peleas o conflictos. Los matrimonios que están infectados por este tipo de comportamiento es claro que presentan
signos de que la relación se ha agotado.
4. Conversaciones telefónicas nocturnas
Si el otro miembro de la pareja comienza a utilizar el teléfono o Internet de forma secreta y nocturna debes empezar a sospechar que tu cónyuge puede tener otra relación que trata de llevar en secreto.
Cuando se dan este tipo de signos es
muy posible que los matrimonios acaben discutiendo ante un Tribunal porque ambos miembros de la pareja están demasiado ciegos para ver que su proyecto de vida en común
hace aguas por todos los lados.
www.aa-divorcios.com