INCUMPLIMIENTO DE LA CUSTODIA
CON RETENCIÓN DE MENORES
Los efectos de un
secuestro de menores son devastadores, tanto desde el punto de vista emocional como el psicológico, y
afectan al desarrollo del niño.
El secuestro de los hijos por los padres, tras un
largo conflicto en la custodia no es algo infrecuente, normalmente, éstos tienen lugar, durante una
visita planificada al hijo, el cual
no es devuelto al progenitor que tiene la custodia habitualmente.
El secuestro de menores,
no está tipificado como infracción penal en el Ordenamiento Jurídico Penal Español, y normalmente, se recurre a otro tipo de figuras penales donde estos incumplimientos pueden encajar mejor.
Llevarse al niño y ocultarlo en un lugar donde no lo pueda encontrar el otro padre, puede considerarse como una infracción penal y también como una
forma de abuso infantil.
Este Secuestro del pequeño, tendrá
consecuencias permanentes durante largo tiempo en el niño que lo ha sufrido, y sus efectos emocionales pueden considerarse
tan dañinos como el abuso sexual.
Normalmente tras una
experiencia tan traumática como esta, las consecuencias transforman a estos niños en
seres tímidos y dependientes que se relacionan pobremente con los demás.
Si tienes la suerte de tener a tu hijo de vuelta después de haber sufrido un secuestro por tu ex pareja, normalmente, deberás tratar con otra pesadilla, el
trauma psicológico que afectará al niño como consecuencia de dicha experiencia.
Estudios recientes, presentados en las
Naciones Unidas, han llegado a identificar hasta nueve
consecuencias dañinas, derivadas de un secuestro infantil, que te señalaremos a continuación:
• Pena profunda.
• Miedo al abandono.
• Ansiedad.
• Varios de los síntomas del Síndrome de Alienación Parental.
• Consecuencias del estrés post traumático.
• Sentimientos profundos de culpa en el niño.
• Ansiedad generalizada.
• Miedos y fobias.
• Impotencia aprendida.
Pero el mayor problema para el niño, será, que muchas de estas
secuelas, podrán considerarse como
permanentes en la vida de la víctima que lo ha sufrido.
Debemos tener presente, a fin de cuentas, que el niño fue extraído de todo el mundo que le era familiar, y, en muchas ocasiones,
arraigado precipitadamente, en otro lugar donde no tiene su entorno más habitual.
Para los padres que se han visto envueltos en
batallas por la custodia y régimen de visitas de forma prolongada y de manera sumamente intensa en entornos
muy conflictivos, será conveniente el seguir las pautas que les marquen los especialistas adecuados para estas situaciones,
ciñéndose a los tiempos de visitas prefijados, así como al calendario establecido en la Resolución Judicial.
En muchas ocasiones, los padres, tras largas batallas judiciales, están tan desgastados por la situación, que
evitan nuevas peticiones al Juzgado, bien para reforzar una orden de custodia que ya tuvieron en su momento o bien para
modificar una situación que resulta perjudicial a sus intereses.
No obstante, debemos señalar que es
tu obligación el mantener la salud, seguridad y bienestar del niño, y que si tu cónyuge falla en el cumplimiento del régimen de visitas, no estará actuando adecuadamente.
En definitiva, podemos decir que estará
faltando el respeto al Sistema Legal, a ti y al niño, lo cual, no es bueno para la educación del pequeño.
Este
actuar errático y poco saludable del progenitor que falla en el cumplimiento de la orden del régimen de visitas,
debe ser advertido y castigado, desde el comienzo, poniéndolo en conocimiento del
Juzgado de Familia, a fin de evitar situaciones mucho más graves, como son las del secuestro del menor.
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