LA SITUACIÓN DE LOS PADRES ANTE UN DIVORCIO
Muchos padres se encuentran contemplando la opción del divorcio, pero se despreocupan por el
profundo impacto que su decisión podría tener en sus hijos. Sus desavenencias y peleas son constantes. Ello explica por qué mucha gente acaba
posponiendo su decisión, o incluso la abandona.
No saben cómo tomarla ni cuál es el momento adecuado. Pero lo peor de todo es que no pueden medir cuál será el impacto sobre sus hijos. Y es que si bien es cierto que el divorcio puede afectar a los menores, los padres
pueden y deben realizar todo lo que esté en su mano para minimizarlo.
El tiempo durante el cual estos se ven más afectados es aquél en que los padres toman la decisión y la ejecutan. De repente uno de ellos no se encuentra ya en el hogar, y los niños no pueden entender el por qué.
El mejor momento para que los padres hablen con franqueza a los hijos
es justamente antes de que dicha separación tenga lugar. Es entonces cuando
deben informar a sus hijos de lo que ocurre, enfatizando el hecho de que su situación
nada tiene que ver con ellos.
Muchos padres cometen el
gran error de no informar a sus pequeños de la situación, creyendo de esta forma que así les harán
menos daño. Sin embargo, los efectos a medio plazo son mucho más perniciosos, y el daño será mayor.
No se dan cuenta de que
los pequeños advierten las circunstancias que les rodean, y están al tanto de todo lo que sucede.
Éstos podrían no entender por qué los padres se pelean o discuten, pero por supuesto que se enteran de que todo ello ocurre.
Lo que sí deben hacer ambos progenitores es hablar y actuar de una manera que
fomente la seguridad entre los niños que están a su cargo. Uno de los peores sentimientos que los pequeños experimentan ante la situación es la inseguridad. Y es que sienten que si pierden a uno de sus padres, podrían perder también al otro.
Así, la única forma de afrontar la situación en un divorcio es que ambos padres
provean de apoyo emocional y seguridad a sus hijos.
Las reglas de educación y de disciplina no deben ignorarse por la existencia de un divorcio. Todas las circunstancias subsiguientes a éste que les vayan a afectar
deberán ser expuestas a los niños, evidentemente
en función de su edad. Ello contribuirá a aportarles un
entorno sólido, de forma que sean conscientes de que, pese a que sus padres vayan a separarse, van a continuar
plenamente involucrados en sus vidas.
La paternidad en el sentido amplio, en un divorcio, es completamente necesaria, aunque entrañe sus complicaciones. Los padres han de alcanzar
acuerdos indispensables en lo referente a éstos, y deberán tomar todas las decisiones que sean precisas respecto de ellos, tras consultarse mutuamente.
Todo ello tendrá un
efecto muy positivo sobre los niños, y minimizará las secuelas negativas que el divorcio origine.
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