LA ADOPCIÓN DE
NIÑOS DE MÁS EDAD
Por regla general todo el mundo quiere un bebe. Son cálidos, suaves, tiernos… Por este motivo existen innumerables parejas tratando de conseguir que su futuro hijo sea un recién nacido. Pero, ¿Qué ocurre con los niños que, resultando huérfanos o abandonados por sus padres, están a la espera de que alguien los integre en sus familias? ¿Qué sucede cuando sus padres biológicos ya no están con ellos?
La adopción de niños mayores ha sido siempre un asunto delicado en el ámbito de la adopción, puesto que mientras que los bebes tienen una gran demanda, éstos
son generalmente rechazados por las familias adoptantes.
En los últimos veinte años, y en muchos países en vías de desarrollo o que han sufrido guerras civiles, el problema de los niños huérfanos o abandonados se ha disparado exponencialmente.
La adopción de bebes siempre ha sido muy popular en España y en todos los países de nuestro entorno.
Siempre será más posible encontrar a un recién nacido a través de una agencia o una ECAI que por medio de los programas públicos con los servicios sociales. Estas agencias siempre suelen adaptarse a las preferencias de los futuros padres.
Desgraciadamente, los niños de más edad no son objeto de una alta demanda a pesar de que
sus necesidades de protección son muy altas. La mayor parte de las agencias dedicadas a la intermediación no se ocupan excesivamente de estos problemas.
Los motivos debemos buscarlos en la raíces del problema, ya que las familias adoptivas, ante los
potenciales inconvenientes asociados a este tipo de niños de más edad, se asustan fácilmente y descartan esta posibilidad.
Sin embargo, la adopción este tipo de niños entraña ciertos
beneficios que merece la pena destacar si la comparamos con la otra modalidad analizada. El primero es el factor edad, ya que infante habrá
superado la etapa prenatal en la que deberás ocuparte de todas sus necesidades corporales que ya conocemos, y donde la dependencia respecto de la madre, bien sea biológica, bien adoptiva, es mayor.
En segundo lugar, deberás contar con el hecho de que en un niño de mayor pueda haber
más conexión con los padres, la comunicación aumentará, éste podrá expresarte qué es lo que va mal, comunicarte sus sentimientos. En definitiva, podrás corregir cualquier situación anómala y tratar de buscar siempre la solución más idónea para él menor.
La mejor forma de integración de estos niños en un hogar, es que antes de la adopción definitiva se haya pasado por un
proceso de acogida. El niño se integrará en tu entorno y podrás analizar su evolución en tu ámbito familiar, así como su mayor o menor adaptación.
Haciéndolo de esta forma, los padres potenciales sentirán y conocerán de primera mano qué tipo de problemas se les pueden presentar, y es evidente que los resolverán.
Considerar la adopción de niños de mayor edad es una
muy buena opción para dar una oportunidad a esos niños abandonados que no tienen hogar, y que de esta forma, podrán encontrar una solución alternativa con los padres de acogida.
Posteriormente, si esas familias deciden convertir en permanente tal situación, siempre tendrán los mecanismos legales pertinentes de la adopción.
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